La instancia buscó generar una mirada diferente sobre las relaciones al interior del establecimiento, poniendo énfasis en el autocuidado, las emociones y las experiencias personales de quienes participaron.
Una experiencia de reflexión y autocuidado vivieron funcionarios del Hospital de Castro durante dos jornadas de capacitación realizadas los días 31 de agosto y 1 de septiembre, en el marco del Plan Anual de Capacitaciones (PAC). La iniciativa surgió a partir de un proyecto presentado por Gestión del Usuario, que coincidió con la propuesta presentada por la jefatura de Médico Quirúrgico A (MQA). Ambas áreas decidieron unificar el proyecto y desarrollar una capacitación conjunta.
Participaron 50 funcionarios, distribuidos en dos grupos de 25, correspondientes a MQA y Gestión del Usuario. En este último caso, se convocó a funcionarios que mantienen atención directa con público, de áreas como recaudación, kinesiología, laboratorio, farmacia y OIRS. Las jornadas presenciales forman parte de una capacitación semipresencial, que continuará durante un mes mediante contenidos, actividades y evaluaciones online.
La propuesta buscó entregar una mirada diferente a las capacitaciones tradicionales sobre buen trato, poniendo el foco en el autocuidado, las emociones y las experiencias personales. Los participantes pudieron reflexionar sobre cómo enfrentan determinadas situaciones, reconocer aquello que les afecta y conectarse con sus propias vivencias.
El proceso contó con el relator David Orellana, quien tiene experiencia capacitando a equipos de distintos hospitales de la Región Metropolitana en materias de defensa personal y que se ha ido perfeccionando en diferentes herramientas de coaching. Su metodología permitió mantener a los participantes activos y conectados, favoreciendo la participación y el diálogo durante las jornadas.
Susana Vera, encargada del Subdepartamento de Gestión del Usuario, destacó que "muchos pensaban que una capacitación de buen trato era lo mismo que hemos visto por años, pero esta vez fue impactante, porque empezaste a mirarte, a reconocer cómo aceptas ciertas cosas y a conocer tu propia realidad. También fue muy significativo ver a funcionarios que cargan con emociones y situaciones que les afectan y que muchas veces no han podido descargar o no se sienten escuchados”.
La experiencia también permitió proyectar un desafío institucional en torno a la humanización. “Creo que es un desafío complejo y ambicioso, pero a largo plazo sería muy valioso que nuestro hospital tuviera el sello de la humanización en salud y que vayamos humanizándonos todos en la forma en que construimos comunidad hospitalaria. No ver al funcionario solo como un número o como alguien que cumple una función específica, sino como una persona que es parte fundamental de esta comunidad”, señaló Susana Vera.
El proceso formativo continuará durante septiembre con su componente online, dando continuidad a los contenidos abordados en las jornadas presenciales y contemplando la evaluación correspondiente.

